Memorabilia


El Día Después. 3er Día.

    Hola…
    Amsterdam.
    Hoy tuve la oportunidad de visitar el museo de Vincent Van Gogh, quien, de alguna manera, desde hace tiempo, ha sido uno de los pintores que más deseaba volver a ver. Cuando estaba internado en Ciarec me mostraron fotos de pinturas y tuve que elegir la que más me gustaba. La que elegí era justo una que hoy vi frente a mis ojos: "El Dormitorio". Ese dormitorio se parecía en algo al que estaba yo. Solo una cama medio deshecha y una mesa, una silla y nada más. A veces en mi dormitorio había un compañero de cuarto que roncaba mucho. Por suerte me debían dar algo para dormir porque lo escuchaba un rato. Capaz que paraba de roncar.
    Leí todo lo que decía la guía del museo que compré ahí. Parece que "El Dormitorio" les gustó a muchos. Les cuento de qué me enteré. Ahí supe que fue restaurado a mano, milímetro a milímetro, lo que representó de alguna manera un descubrimiento para el museo.
    Todas las capas de barniz y los retoques que sufrió desde su creación fueron eliminados, y así se supo que los colores de la pintura eran más intensos y brillantes. Se descubrió también que los colores de las paredes, cuando las pintó Van Gogh, eran de un color cercano al lila y no azules como habíamos visto en todas sus reproducciones. Van Gogh escribía en sus cartas sobre los colores de los objetos, pero gracias a la técnica que existe hoy, podemos ver el color real al que Van Gogh hacía referencia. Los colores principales se volvieron más uniformes después de haber sido restauradas las obras, lo que nos permite reconocer por primera vez en la historia lo que el artista quiso transmitir en su creación.
    La pintura de Van Gogh ha sido importante en mi vida porque de alguna manera él fue un pionero: unió el arte occidental con el arte japonés que siempre lo impactó. Por eso, para mí, sus objetos parecerían no tener sombras. La virtud de haber simplificado los colores, haciendo que estos no fueran el foco de la pintura, le da a la obra una energía que estimula nuestra paz, la paz en nuestra imaginación.
    Si pudiese elegir un lugar en el que me siento profundamente bien, éste sería Japón.
    Quizás por eso Vincent van Gogh es uno de mis artistas preferidos: une la esencia japonesa del arte con la nuestra.
    Mañana sigo... Beso, abrazo.

background

Por Claudio Bevilacqua

Audio Texto